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Lo que los equipos B2B están haciendo con los requisitos de remitente, más allá del checklist
SPF, DKIM y DMARC ya no son la noticia. La conversación real está en quién firma, qué pasa con los reenvíos de partners y cómo se explica el cambio al comercial que sigue usando su Gmail personal.
En las mesas que cubrimos este trimestre, el checklist de autenticación aparece como tarea cerrada. Lo que sigue abierto es más prosaico: correos de partners que reenvían propuestas, firmas de agencia que no coinciden con el dominio del cliente, y comerciales que insisten en escribir desde una cuenta que no pasa por el ESP.
Varios responsables de operaciones nos describen el mismo roce. El equipo de marketing cumple la política del proveedor de bandeja. El equipo comercial sigue adjuntando PDFs desde hilos que empezaron fuera de la plataforma. El resultado no es un 'fallo de entregabilidad' abstracto: es un hilo que llega a spam en la cuenta de un director financiero que nunca se suscribió a una nurturing sequence.
La redacción no recomienda un producto. Sí recomendamos, como criterio de lectura, distinguir tres capas cuando salga la próxima guía de un ESP: identidad del dominio, identidad de las personas que escriben, e identidad de quienes reenvían. Mezclarlas en un único 'estamos alineados con Gmail' es lo que luego genera la sorpresa.
Esta semana hemos archivado tres comunicados de plataforma que hablan de umbrales de queja. Ninguno aclara qué ocurre con los reenvíos B2B entre filiales. Hasta que lo hagan, el briefing marcará ese hueco en lugar de rellenar con consejos genéricos de higiene de lista.
Si este hilo os toca de cerca, pedid un hueco en la mesa o revisad el observatorio.